jueves, 28 de abril de 2011

El Corte Inglés, més a prop de Mataró

Foto del Capgròs del solar de Can Fàbregas en l'actualitat.
El proper dimecres, el darrer Ple del mandat, es portarà a aprovació la modificació puntual del Pla de Millora Urbana (PMU) de l’illa de Can Fàbregas. El PMU defineix, entre d’altres aspectes, la distribució de superfícies del futur centre comercial i el nombre de places d’aparcament de què disposarà.

Això vol dir que el darrer entrebanc urbanístic ja està superat, i solucionat, per l'Ajuntament, amb en Ramon Bassas al capdavant. Hi era quan queien de punxa, i tothom aprofitava per fotre-li hòsties, i ho és ara que tot s'arregla i avança tal i com teníem previst, un cop que ja no hi ha entrebancs judicials, que els què ho han provocat ens han fet perdre un any.

Això vol dir què ja tenim més a prop el Corte Inglés a Mataró.
Això vol dir una inversió de 180 milions d'euros els propers dos anys aproximadament.
Això vol dir feina en la construcció d'unes 500 persones per un any i mig.
Això vol dir feina en el centre comercial per 1000 persones directament, i unes 200 indirectes.
Això vol dir que comença la revifada econòmica a la nostra ciutat, tan i tan castigada per l'atur.

I això vol dir que aquest Govern de Mataró tenia raó quan volia avançar en la construcció d'aquesta locomotora comercial, i que els entrebancs que els uns i els altres ens han estat posant durant gairebé quatre anys, només han servit per endarrerir l'obertura d'aquesta potència econòmica que reactivarà no només els seus llocs de treball, si no que també tots els de la zona, potenciant encara més el comerç urbà de la nostra ciutat.

També aprovarem un altre punt per obligar a que l’adjudicatari de la gestió i explotació de la nau tingui unes condicions perquè sigui també qui assumeixi el cost de la seva construcció. És a dir, no costaran ni un euro als mataronins i mataronines. Per tot això, Som-hi!

lunes, 11 de abril de 2011

I love Cirera

Imatge de Capgros.com de la placa lliurada pel Cirera a l'Ajuntament el dia de l'acte institucional
Hace hoy dos semanas, hacíamos una de aquellas sesiones en la Sala de Plenos que se quedarán para siempre en la memoria: celebrábamos el 50 Aniversario de la U.D. Cirera.
El club de fútbol del barrio, el que ha ido vertebrano, año a año, generación a generación, la vida social de este rinconcito de Mataró.
Con Vista Alegre, más allá de las rivalidades de barrio que años atrás existían y alimentaban a base de pedradas, nos unen unos lazos históricos basados, principalmente, en el fútbol.
Generaciones y generaciones de futbolistas, de proyectos de futbolistas vistalegreños, hemos dado nuestras primeras patadas a un balón en el Cirera. En mi caso, con los Mellis, Nini y Carlos Gallardo, en el año '86, yendo a probar al Alevín A que entrenaba (ahí es ná) Foncho. Medio equipo era de Vista Alegre, unos cuantos jugadores más de otras categorías también (Chino en Infantil, Paquito en Benjamín, Marci en Prebenjamines...) y unos cuantos entrenadores y dirigentes también (Canelo, Marcial...); con lo cual, nos encontrábamos, casi, con el equipo de la gente de Vista Alegre!
Los "viajes" a entrenar eran toda una aventura. Del bar de la Milagros a calle Almería, a cruzar lo que entonces eran unos cañaverales y ahora Camí de la Serra, ir por la Pagesa (Can Soleret) y mirar de cruzar por los terrenos de la Abanderado sin que el guarda nos pillara (ésto nos recortaba un buen rato de camino teniendo que pasar por el Thos i Codina y luego Carretera de Cirera arriba).
Viajes que daban para mucho. Hablar, hablar y hablar de fútbol, de nuestra Liga, del Barça y del Madrid, de visitar las trampas para pájaros que algunos vecinos tenían por aquella zona, coger unas moras...
El Presi, como no, era Melero. Omnipresente. Se conocía los nombres de todo el mundo. Y todo el mundo eran todos los directivos, claro, los entrenadores, claro... y de los jugadores!!! Como el día que llevé la ficha firmada por mi padre sólo estaba él de directivo, fuí al que se la libré. Rápidamente, por aquello de lo habitual de los "Carlos" de los nacidos a principios de los '70, me bautizó como Fernández, que casualmente en el equipo no había ninguno más (los Carlos éramos 4 ó 5).
Y, casualmente, aquella temporada, la '86-'87, se celebró el 25º Aniversario. Se nos invitó a una comida en el Isaac, y todos contentos como unas pascuas!
Todo inigualable aquella temporada. A destacar: a los partidos de fuera de casa, íbamos todos arremolinados en la furgoneta de Foncho! Con el Bigotes de Delegado, y todos en la Vanette detrás, con Lobato al mando, y 14 ó 15 chavales riendo todo el camino, Maresme arriba, Maresme abajo... Qué dirían los padres de hoy si sus hijos fueran a jugar cada sábado en una furgoneta todos hacinados? Pues al defensor del menor lo mínimo! Pero yo, y creo que ninguno de lso que vivimos aquél año, lo hubiéramos cambiado por nada!
Aquél año acabamos por la mitad de la tabla. Debutamos contra el Teià ganando 5 a 1, pero al a semana siguiente, la Juventus (que jugaba en la Laru) nos ganó 3 a 2... y así hasta el final. Recuerdo el último partido. Contra la Cerdanyola. si el Cirera, futbolísticamente hablando, siempre ha tenido un enemigo, ése era la Cerdanyola.
Ellos tenían que ganarnos para ser campeones de Liga. Si no, ésta la ganaban los del Pineda (caprichos de la vida). Éstos se acercaron en masa a nuestro campo a vernos, a animarnos, a recordarnos que no dejáramos tirado aquél partido, que para ellos era muy importante... Y empatamos. Y la Liga, para el Pineda. Y los enfadados (y de qué manera), la Cerdanyola... Aquél día nos ganamos unas Coca Colas, que imagino que pagó algún dirigente del Pineda! Qué premio tan importante aquél el de una Coca Cola! Insuperable!
Como todo lo que va, vuelve, la Cerdanyola se vengó. Antes se jugaba una competición post liguera, le decían la Copa, y volvió a tocarnos juntos. Nos golearon. En "Pueblo Seco", y en casa.
Como todo lo que va, vuelve, mi sobrino debutó en el Cirera en el 2006, justo 20 años después de haberlo hecho yo. Y, como no, aquél año en su equipo más de la mitad de los niños eran de Vista Alegre!
Como todo lo que va, vuelve, mi grupete volvíamos todos los martes de entrenar, y los sábados de jugar, para el barrio, con el camino a la inversa, con las mil conversaciones de fútbol, con un lema que hicimos propio y que nos encantaba para animarnos... "I love Cirera"