Cobardía: Falta de ánimo y valor
Cobarde: Pusilánime. Sin valor ni espíritu.
Monstruos
Qué vergüenza
carezco de monstruos interiores
no fumo en pipa frente al horizonte
en todo caso creo que mis huesos
son importantes para mí y mi sombra
los sábados de noche me lleno de coraje
y olvido casi siempre que el suicidio es gratuíto
qué vergüenza
odio a los cobardes que se esconden
y no confunden sed con paroxismo
qué vergüenza
dios mío no me gusta Ionesco
sin embargo estoy falto de monstruos interiores
quisiera prometer como Dios manda
y vacilar como la gente en prosa
qué vergüenza en las tardes qué vergüenza
en las tardes más oscuras de invierno
me gusta acomodarme en la ventana
ver cómo corre la llovizna
corre a mis acreedores
y ponerme a esperar
quizás a esperarte
tal como si la muerte
fuera una falsa alarma.
Mario Benedetti
A Ana Díaz. Con cariño.
A todos los cobardes, con hastío.
Trucutrú.

El euipo es impotente, sólo hace bien 10 minutos cada partido. Las excusas arbitrales ya no les sirven. Los nuevos no pueden con tantas responsabilidades, y los veteranos no pueden con sus piernas, y tienen los bolsillos y las vitrinas demasiado llenas como para tener hambre de gol, hambre de fútbol, hambre de glorias deportivas.
Y eso que tiene a San Iker, el mejor portero del mundo.




